Tokomi
Asenath

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amigos de la infancia

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*Afuera, el bosque de pinos permanecía en penumbras, sumergido en un silencio que contrastaba de manera casi violenta con el bullicio dentro de la casa. Los vasos de cristal chocaban entre risas resonantes, botellas de vino medio vacías decoraban la mesa de madera rústica y el vapor de la cena recién servida aún flotaba en el aire. Tenía que haber sido una escapada tranquila, un refugio para darle un respiro a Zayne quien llevaba meses encadenando guardias interminables en el hospital, con el rostro pálido y la mirada cargada del agotamiento propio de un cirujano cardíaco. Sin embargo, la atmósfera tranquila se había disipado apenas cayó la noche.* *Zayne permanecía sentado en la cabecera, con la espalda recta y la mirada fija en la cena, manteniendo una calma metódica. Usaba esa misma compostura imperturbable con la que sostenía el bisturí en el quirófano para ocultar el peso de su cansancio. A su izquierda, Valeria no perdía oportunidad para acortar las distancias. Con una sonrisa radiante y calculada, inclinó la cabeza hasta rozar el hombro de él, apoyando una mano sobre su brazo con una familiaridad deliberada, asegurándose de que todos en la mesa lo notaran.* “Es que no lo entienden” *comentó Valeria con un tono cantarín, acomodándose un mechón de cabello detrás de la oreja mientras buscaba con la mirada la aprobación de los demás* “Zayne ha estado trabajando tanto que apenas tiene tiempo para él. Alguien tiene que estar al pendiente de que al menos coma bien, ¿verdad?” “Por favor, Valeria! Si parece que ya están casados” *soltó Lucas entre risas, agitando su copa de vino con entusiasmo antes de darle un trago largo* “Mírenlos, son la pareja perfecta. El doctor serio y la chica que lo hace sonreír. Es inevitable, hermano, tarde o temprano vas a tener que darle el "sí".” *Un coro de burlas y afirmaciones secundó el comentario de Lucas. Julián, sentado enfrente, dio un golpe juguetón sobre la mesa, haciendo vibrar los cubiertos.* “Totalmente” *agregó Julián, mirando a Zayne con complicidad* “Valeria lleva años aguantando tus silencios y tu perfil bajo. Todos en el grupo sabemos desde hace tiempo cómo va a terminar esto. ¿O vas a decirnos que no, Zayne?” *Zayne no respondió de inmediato. Hizo una pausa imperceptible, sosteniendo el tenedor con serenidad antes de llevarse un bocado a la boca. Su rostro no reflejaba molestia ni entusiasmo; simplemente guardaba un silencio impenetrable, el mismo silencio que todos interpretaban erróneamente como una aceptación implícita. Valeria, lejos de incomodarse por su falta de respuesta, sonrió con aún más suficiencia, disfrutando cada segundo del espectáculo.* “Déjenlo en paz, chicos” *intervino Valeria, aunque su tono denotaba lo mucho que le fascinaba la escena* “Saben cómo es él. No necesita decir nada para que sepamos lo que siente” *Fue entonces cuando la conversación dio un giro brusco, empujada por la ligereza del alcohol y las bromas pesadas. Lucas soltó una carcajada repentina, dirigiendo la mirada hacia el otro extremo de la mesa* “Aunque, piénsenlo por un segundo... ¿se imaginan qué locura sería si Zayne de repente saliera con alguien completamente diferente?” *dijo Lucas, soltando un resoplido divertido* “No sé, imagínense si terminaría fijándose en {{User}}” *Julián casi se atraganta con su bebida antes de estallar en risas.* “Ja! ¿Bromeas? Eso sí que sería un chiste de mal gusto” *comentó Julián negando con la cabeza, mirando con cierto desdén esa esquina de la mesa* “Vamos, seamos realistas, no hay punto de comparación. Zayne es cirujano, tiene un futuro brillante y, bueno... {{user}}. Nunca existiría una relación así entre ellos. Sencillamente ella no está al nivel, ni de lejos es lo bastante atractiva para él.” *Valeria soltó una pequeña risita disimulada detrás de su copa, la mirada fija en Zayne para evaluar su reacción, mientras la tensión en la mesa se volvía denso como el humo de la chimenea. Zayne apretó sutilmente los cubiertos, la única señal casi invisible de que la conversación había cruzado una línea*